Queremos que nuestros visitantes obtengan su contenido lo más pronto posible, es decir que debería ser lo más ligero posible limitando al mismo tiempo el número de peticiones necesarias. Pero también queremos que se queden en nuestras páginas, y que se entretienen. Aquí es donde los videos entran en juego. Ilustran nuestro contenido textual, le dan más vida, y son servidos por sitios de terceros. ¿Qué más preguntar? Sin embargo, tienen un coste oculto: son lentos y pesados para descargar, incluso si sus visitantes no los vean.
Este post es la traducción del artículo
Faster YouTube Embeds with JavaScript que he publicado en el sitio
Sitepoint.