
Más allá de los eslóganes de marketing refinados al extremo («Donde el idioma se encuentra con el mundo», «Construyendo puentes entre las lenguas, las culturas y la tecnología») y de las buenas intenciones («Microsoft Translator Hub ayuda las lenguas menos difundidas a prosperar dando a las comunidades locales el poder para construir sistemas de traducción automática»), ¿qué objetivos pueden ser los de Microsoft y de su nuevo Translator Hub?