La traducción de un sitio web mediante una lista de frases o de segmentos para traducir suele ser muy árida. Los archivos propuestos en modo textual, de la tabla Excel al .po de Gettext, no permiten darse cuenta del texto traducido en su ambiente: la interfaz.
¿Cómo saber, por ejemplo, si una formulación más corta sería más juiciosa cuando el texto se muestra en la pestaña de un menú? Tal frase sería más potente a la manera de un eslogan en el título de una página, tal otra podría ser mejor optimizada para los motores de búsqueda, o más explícita para un mapa del sitio.
Nunca hay una sóla traducción posible, ni mejor para todos los puntos de vista: cada traducción tiene que adaptarse a una audiencia, a un uso, a un propósito, a una presentación, a un contexto.